Deutscher Klub Monterrey
żLa mejor cerveza? La que te guste mas.
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Autor: Jessica Meza
La boda del Príncipe Luis I de Baviera y la Princesa Therese de Saxonia-Hildburghausen el 12 de octubre de 1810 marcó el inicio del que se convertiría en uno de los festivales más importantes a nivel mundial, el Oktoberfest.
En la historia se recuerda el enlace nupcial como una gran fiesta en torno a la cerveza, y así sigue siendo. En la actualidad, milesde personas asisten anualmente a rendirle tributo al “pan líquido” que, de acuerdo a la ley de la pureza alemana, sólo debe estar hecha a base de agua, lúpulo y malta de cebada. Si tiene algo más no es cerveza, sino bebida de cerveza.
Modesto Alanís von der Meden, presidente del Deutscher Klub 2000, A.C., destaca que la idea que se estableció en la Ciudad es muy similar a la de Munich, pero sin alcanzar –todavía– el poder denominarlo el “Festival de la Ciudad de Monterrey”. “Queremos que sea un festival más grande, que se festeje a la Ciudad entera y no sólo a su cerveza.
Además, sería muy bueno que asistieran más personas y no sólo los amigos, los descendientes de alemanes o los seguidores de la cerveza”, dice.
El esfuerzo del Deutscher Klub 2000, A.C. ha sido grande, pero están conscientes de que faltan cosas por hacer para lograr un mejor posicionamiento.
En Monterrey, la presencia alemana organizada en un club llegó a los 102 años; sin embargo, desde hace 10 se conformó el presidido por don Modesto. “(El Club) primero comenzó como algo al estilo Casino Monterrey, después cambió sin perder la tradición de reunirnos a convivir en torno a la cerveza y la comida alemana”, recuerda. “Dicen que la cerveza engorda, pero lo que hace es despertar el apetito y por eso comemos más”.
Ante la pregunta de “¿cuál es su cerveza favorita?”, la respuesta sorprende. “Yo tengo mis cervezas favoritas, pero no puedo decir un nombre en específico. Recomiendo comer con cerveza que se lleve con el tipo de comida. Si es italiana, buscar una cerveza italiana. Además, como dice un compadre: ‘¿Cuál es la mujer más bella del mundo?’... La que te guste más’”, expresa.
Su tarea: heredar la tradición.
Cuando era niño, en la casa de don Modesto no se fomentó mucho la cultura, incluso su abuelo y su madre ya no hablaban el alemán, pero la sangré llamó. “En los años 60 había conocido a unos alemanes en los Scouts y nos hicimos amigos, pero fue hasta 1970 cuando viajé por primera vez a Alemania”, recuerda. “En Hannover, conocí el concepto que después se puso en los primeros Bier Haus. Fue muy bueno conocer los auténticos pueblos alemanes, no sólo los feos y malos que pintan algunas películas. Yo puedo afirmar que los alemanes son muy corteses y quieren mucho a México”.
Su afición por el Oktoberfest ha llevado a don Modesto a viajar desde hace 30 años al festival de Munich, y como prueba atesora los tarros conmemorativos. “En el Oktobierfest de Monterrey seguimos la misma tradición, y desde que comenzó, hace 10 años, tenemos nuestro tarro conmemorativo”, comenta.
Pero a diferencia de sus padres y abuelos, don Modesto ha hecho todo lo contrario con los suyos. Desde que tuvo su primer contacto con Alemania ha ido incrementando su conocimiento en la cultura e idioma para sembrar la semilla en sus cinco hijos. “No sé si ellos harán lo mismo que yo, ellos ya no alcanzaron el apellido, pero si les preguntan un tercer (apellido) dicen ‘von der Meden’”, señala. “Yo creo que les gusta, sobre todo a los dos más chicos, y han aprendido y eso me hace sentir muy bien”. Lo que sí tiene seguro don Modesto es que las personas que actualmente se acercan a conocer un poco de Alemania se enamorarán de ella y seguirán su labor.
¿Por qué en tarro?
Por tradición, la cerveza se bebe en tarro; sin embargo, hoy es común verla en vaso, copa o, simplemente, directo de la botella. Modesto Alanís von der Meden, presidente del Deutscher Klub 2000, A.C., explica que el tarro es lo ideal cuando la cerveza se está bebiendo en un
ambiente informal, en especial porque está hecho con el objetivo de mantener fría la bebida. “Cuando se está en una cena elegante o con mucha formalidad no se ve bien tener en la mesa el gran tarro”, dice. En cuanto al material del que están hechos, destaca, el ideal es la cerámica, porque cumple mejor con la función de mantener la temperatura, pero por los costos el vidrio se ha hecho más popular y comercial.